Pedalibre

Asociación cicloturista y de ciclismo urbano

Evitar robos

Pruebas de antirrobo para bicicletas

El robo de bicicletas es un fenómeno preocupante que disuade a muchos ciclistas potenciales y que limita su uso especialmente en entornos urbanos. Constituye, junto con la sensación de inseguridad, un obstáculo importante para la expansión de este medio de transporte en nuestras ciudades. Muchos ciclistas tienden a utilizar bicicletas viejas o poco atractivas para los cacos, lo que disminuye la comodidad y eficiencia de los desplazamientos y perjudica la imagen de la bicicleta en la ciudad.

Para superar este obstáculo es imprescindible conocer bien las prestaciones y el grado de seguridad que nos ofrecen los dispositivos antirrobos que hay en el mercado. La organización FUBicy (Federación Francesa de Usuarios de la Bicicleta) elaboró un estudio de la aptitud de protecciones antirobo, montando un taller con las herramientas que usan habitualmente los ladrones de bicis. Los antirobos dividieron en dos niveles de homologación:

  • Se atribuye el nivel 1 a los antirrobos que resisten pruebas que sólo necesitan instrumentos discretos, de dimensiones inferiores a 35 cm (fácilmente disimulables) en un tiempo breve. Corresponde a robos “relámpago” en la vía pública.
  • El nivel 2 se reserva a los antirrobos que resisten a las pruebas en las que se utilizan herramientas más agresivas pero menos discretas (dimensiones inferiores a 60 cm) en un tiempo dado. Corresponde a robos en lugares al resguardo de testigos o de noche.

Cables

Se han probado algunos cables para recalcar su falta de solidez:

  • Los cables de un diámetro inferior a 10 mm no resisten más de ¡dos segundos!. La herramienta culpable, que no vamos a revelar, es menor de 18 cm, muy fácil de disimular y muy discreta de utilizar.
  • Los cables de diámetro entre 10 y 24 mm resisten más, pero siempre menos de 50 segundos, cualquiera que sea la marca y la calidad del acero. Los antirrobos baratos de plástico transparente son un engaño porque la dimensión del cable parece mayor de lo que es en realidad debido al efecto lupa.

Los hilos o hebras de acero que permiten la flexibilidad constituyen el punto débil porque se pueden cortar más fácilmente. Sólo los cables blindados (articulados o tipo “pitón”) ofrecen una protección mayor, aunque nunca llegan al nivel 2.

En conclusión, hay que evitar este tipo de antirrobos de cable, tanto más cuanto que no cuestan necesariamente mucho menos que los otros tipos.

Cadenas

Las cadenas cuyos eslabones tienen una sección inferior a 5 mm no son homologables, ni siquiera al nivel 1. Para llegar a este nivel, necesitan un diámetro mínimo de 6 mm en acero muy duro. Las cadenas homologables al nivel 2 resultarían sin duda de un peso excesivo. Por tanto desaconsejamos, en general, estos antirrobos.

Antirrobos fijos o de cuadro

Estos dispositivos son un complemento muy interesante a los antirrobos en U:

  • Impiden el robo de la rueda trasera cuando el cuadro y la rueda delantera están atados a un punto fijo, para las paradas largas.
  • Son una protección práctica para las paradas cortas por ser rápidos de cerrar, por ejemplo para comprar el pan o el periódico en ausencia de un punto fijo de amarre.
  • Además, se pueden combinar con una eslinga (cable sin cerradura con un bucle en cada extremo) para atar la bicicleta a una estructura fija.

Estos antirrobos son muy utilizados en los Países Bajos y en Alemania, y con frecuencia vienen montados de fábrica en las bicicletas. Las dos marcas de referencia ABUS y AXA resultan ser muy sólidos. Abrirlos por rotura necesita de la aplicación de una fuerza importante, susceptible de dañar la bicicleta.

Las cerraduras de llave cilíndrica

Existe una técnica que permite abrirlas sin más ayuda que la de un bolígrafo Bic. Hasta tal punto llegó la polémica que los fabricantes Kryptonite y MasterLock ofrecieron reemplazar gratuitamente algunos de sus modelos con cerradura de este tipo por otros con llaves convencionales.

Conclusiones sobre la calidad de los antirrobos

  • Los antirrobos tipo cable son demasiado vulnerables (ninguno pasa el nivel 1 al no resistir más de 10 segundos).
  • Los cables blindados (antirrobos articulados o tipo “pitón”) ofrecen una protección extra pero no llegan al nivel de los tipo U. El diámetro de la sección, el encastrado del cable interior y la calidad del acero del dispositivo de cierre son a menudo los puntos débiles.
  • Los antirrobos fijos o de cuadro son un complemento recomendable a los de tipo U.
  • Todas las horquillas o tipo U aportan una protección mínima de nivel 1 y son por tanto claramente superiores al resto de antirrobos. El nivel 2 depende básicamente de la calidad de los aceros: composición, método de templado y cimentación.

Recordatorio de las principales reglas de aparcamiento para bicis

  • Usar preferiblemente antirrobos tipo U.
  • Amarrar el cuadro y si es posible la rueda delantera a un punto fijo.
  • Atar la bici en un lugar público muy visible: los ladrones prefieren la discreción…..
  • Atar la bici preferentemente a cierta altura, por encima de 50 cm. Se ha comprobado que los antirrobos cercanos al suelo o en contacto con él son los más fáciles de romper.

Fuente

Revista “Vélocité”, nº 75, enero 2004 y nº 79, enero-febrero 2005
Autor: Nicolas Martin
Traducción y adaptación: Ángel Postigo, con la colaboración de Juan R. y Marcin Gryszko

Véase también este completo artículo de Biciutat

Y este folleto