Pedalibre

Asociación cicloturista y de ciclismo urbano


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Nivel 3 del Protocolo y conciencia colectiva

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Gran Vía en un nuevo estatus

La activación del nivel 3 del protocolo de contaminación y la correspondiente restricción a la circulación de parte de los vehículos a motor significa un hito en Madrid. Es la primera vez que sucede algo así. La causa -la mala calidad del aire- es la peor posible y nada por lo que alegrarse pero nos resulta obvio ver la parte positiva en todo esto: nada volverá a ser lo mismo.

Habrá habido algunos motorizados menos en las calles, descenderá la toxicidad del aire, o no, pero nada de eso es lo importante, eso es coyuntura. Lo importante es el largo plazo y lo que nos quedará después de este episodio. El efecto clave es que el vehículo a motor ha sido señalado. Ahora, es el responsable. Ahora, ocupa el lugar feo de la historia.

Sí, ya sé: ya era así antes. Mucha gente lleva diciéndolo mucho tiempo y, en el fondo, todo el mundo lo sabía. Lo que ha cambiado en este final de diciembre de 2016 es que la responsabilidad del coche ha llegado al imaginario popular. Otro mito empieza a caer.

Esto es importantísimo: cuando algo forma parte del saber común, deja de ser sencillo negarlo, deja de ser posible mirar para otro lado y que no pase nada. Defender el coche pasa a ser cosa de “cuñaos”, ese ente sobrado y patético, encargado oficial de hacer el ridículo sin darse cuenta.

Si tenéis ocasión de poner la antena en cualquier ambiente no militante en temas de movilidad, escuchad las conversaciones a vuestro alrededor y notaréis cómo han cambiado. En cuestión de un día, nuestra sociedad ha madurado de golpe un siglo entero.

Y la bici

Paralelamente al escalón que baja el coche, la bici sale en el lado bueno de la foto. Tímidamente pero con visibilidad. Se presenta como una opción seria, no como una simpática excentricidad. Algo de esto va a permear en ese mismo imaginario popular. La bici avanza un montón de casillas en el monopoly de la movilidad, gana en presencia y en dignidad.

El pasado 29 de diciembre, siquiera por un día, la bici era un vehículo bienvenido en la calle y el coche no. A partir de un momento así, es mucho más difícil tratarla como un estorbo. La gente que va en bici se siente más legitimada para usar la calle según sus necesidades y el tráfico motorizado pierde legitimidad para intentar echarla.

Animaos, ahora, si cabe, más que nunca, a usar la bici y a sentiros importantes para el tráfico de vuestra ciudad.