Pedalibre

Asociación cicloturista y de ciclismo urbano


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Nuevo sistema de alquiler de bicicletas sin estación «free-floating»

El mundo de la bicicleta está en clara expansión y junto a los necesarios cambios que deben producirse en las ciudades, aparecen nuevos servicios y nuevas formas para el uso de la bici. Una de ellas es un sistema de alquiler de bicicletas sin necesidad de estaciones. Es lo que en inglés se llama free-floating.  Son bicicletas distribuidas bien por una parte de la ciudad o por toda ella equipadas con un GPS y una App móvil que permite su localización y su desbloqueo a través de una señal bluetooth desde el móvil del usuario.

Madrid, en su proceso de adaptación a la bicicleta, será a buen seguro destino de estos nuevos sistemas lo que podrá suponer una contribución al fomento de la movilidad ciclista y una oportunidad de expansión de la red de bicicletas compartidas de uso público (no confundir con BiciMAD que hablaremos después). A estas ventajas se podrían sumar otras, como la captación de inversión privada (oportunidad de negocio) ya que al no precisar la infraestructura de las estaciones su implantación puede ser rápida y sin que suponga un coste muy elevado.

Son varias las ciudades que ya han experimentado estos sistemas: Cambridge, Manchester, Londres, Dublín, Florencia, Ámsterdam, Washington, Singapur… con resultados, a veces, no muy positivos.

Aun estando el origen de este sistema en Europa a partir de lo que terminó siendo la bicicleta inteligente (Smart bike) de Nextbike en 2004, no es hasta 2016 cuando surgen desde China varias empresas caracterizadas por una explotación de bajo coste que extienden este sistema de forma muy rápida: Mo-bike, i-bike, O-bike, etc. Se caracterizaban por emplear bicicletas muy básicas de baja calidad, sin marchas o muy limitadas, con elementos de plástico e incluso con ruedas de goma maciza; escasos recursos para el correcto mantenimiento y recirculación de las bicicletas, un deficiente servicio de atención al público y el aprovechamiento de cierto vacío legal para su implantación.

Es esto último precisamente, junto a los inconvenientes que generaba en muchas de estas ciudades (acumulación de bicicletas sin control, impacto negativo en la opinión pública, bicicletas inservibles, elevada ocupación de espacio público…) lo que provocó que entidades internacionales se pronunciaran a favor de asegurar unos estándares de calidad del servicio a través de un marco regulatorio que lo garantizara.

Así, la Federación de Ciclistas Europeos – ECF (de la que ConBici es miembro) junto con la Unión Internacional del Transporte Público – UITP, apuestan por la obligación de las autoridades de vigilar el funcionamiento y asegurar unos mínimos estándares de calidad de los nuevos servicios de bicicleta de alquiler de uso público. También se ha creado un grupo de trabajo dependiente de la Comisión Europea a fin de asegurar la correspondiente calidad del sistema y recirculación de bicicletas.

… ¿Y en Madrid?

Bicicletas de Donkey Republic

Bicicletas de Donkey Republic

Junto con Barcelona y Málaga, nuestra ciudad, desde primeros de este año, cuenta con una modesta flota de bicicletas de alquiler destinada a un uso principalmente turístico. Este servicio gira en torno a la compañía danesa Donkey Republic que funciona a través de acuerdos con empresas locales del ramo. Se diferencia de las anteriormente referidas en que sí fijan puntos de recogida y de entrega de la bici, emplean una gama media de bicicletas que satisface la demanda del sector turístico al que va dirigido y su ámbito, de momento, se extiende solo al centro de Madrid. El sistema de desbloqueo y aplicación de App del vehículo sí es similar.

Pero la extensión y complejidad de la ciudad de Madrid y su creciente interés por la bicicleta hace que pueda asumir una mayor expansión de los servicios ya creados y la aparición de nuevos.

De entre los primeros tenemos el servicio público de alquiler de bicicletas BiciMAD . Después de la municipalización del servicio y de un período de recuperación y mejora, en breve se anunciará su ampliación a zonas de fuera de la almendra central de Madrid. Las características de este sistema en cuanto a la asistencia eléctrica de sus vehículos y la reciente integración en la Tarjeta de Transporte hacen que este servicio cubra una demanda propia distinta de la que podrían cubrir otros.

En efecto, estos nuevos sistemas podrían satisfacer nuevas necesidades en torno a la bicicleta por lo que es importante sacar el máximo provecho de ellos. Una flota inicial de bicicletas proporcional al momento presente, con intención de aumentar paulatinamente según vaya asentándose; una mínima calidad de las bicicletas para que la experiencia sea grata, útil, cómoda y aguante un uso intensivo y una logística que permita una buena redistribución de los vehículos sin que comprometa en exceso espacio público, son condiciones básicas para que estos nuevos sistemas se implanten de forma exitosa.

Es muy posible que actualmente no tengamos el marco legal necesario ni las suficientes infraestructuras de estacionamiento, principalmente, para sacar el máximo provecho de estos nuevos sistemas y evitar efectos no deseados. Le corresponde, por tanto, al Ayuntamiento y otras administraciones trabajar rápido para que así sea.

Sabemos que muchas veces las oportunidades no están exentas de riesgos y desafíos. Esta puede ser buena prueba de ello. Confiamos en que una acertada gestión consiga ampliar la oferta ciclista y que el uso de la bicicleta en Madrid sea cada vez mayor.

Si quieres saber más:


Este artículo es el resultado de la colaboración de varios socios de Pedalibre. La redacción final es obra de Miguel de Andrés.
Se trata de un asunto de actualidad candente y está siendo objeto de debate en la lista de correo del Observatorio de la Movilidad Urbana Sostenible de MADRID -OMUS.
También está teniendo un amplio seguimiento en la prensa, como en el artículo: Los ‘Uber de las bicis’ vienen de China y son el próximo problema de las ciudades.

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