Pedalibre

Asociación cicloturista y de ciclismo urbano


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Asamblea y charla sobre la bicicleta en China

China-David-Web

MARTES 9 DE FEBRERO, 19:30 HORAS
BICICLETA CAFÉ, PLAZA DE SAN ILDEFONSO 9

Durante la próxima asamblea de Pedalibre tendrá lugar una interesantísima charla-coloquio sobre la bicicleta en China por parte de David Barrionuevo, un madrileño afincado en Shangai (China), en la que nos dará a conocer el día a día de un ciclista en la urbe, quiénes le apoyan (asociaciones ciclistas) y las ventajas e inconvenientes de circular en bici en las ciudades chinas, donde la bicicleta aún se utiliza como medio de transporte y comparte calzada con los demás vehículos.

David nos descubrirá también los encantos de Asia a lomos de su bici, provista de sus alforjas y lo imprescindible para compartir con sus gentes los paisajes, cultura y costumbres. Así es el cicloturismo de alforjas por las montañas y lugares recónditos, misteriosos y desafiantes de esta emocionante e inmensa tierra.

 


El color de la piel

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Había pasado demasiado tiempo encerrada en esa habitación, esa casa y esa ciudad. Se me habían dormido los sentidos sentada delante de la pantalla del ordenador día tras día. Empecé a darme cuenta un viernes o un sábado al despertarme y ver el brazo estirado delante de mis ojos. Vi que no tenía la marca del sol en sus pliegues, que la piel estaba blanca, tan blanca que no la reconocía y empecé a pensar si no habría estado dormida durante varios meses.

Todavía tirada en la cama vinieron a mí algunos recuerdos de episodios cicloturistas. El sol pegándome fuerte reflejado en las eternas aguas de Ruidera; aquel rizado viento soplando con fuerza en el Atlas marroquí, agrietando mi cara y nublando mis ojos, pero llenándome tanto de vida que creía estar en el centro del Universo; el agua milagrosa de una tormenta necesaria en el sur de Extremadura, con personas de toda condición dando saltos de alegría a mi alrededor; esas curvas de ensueño en el cañón de Añisclo, donde sentirse pequeño era lo natural ante la enormidad de la naturaleza. En cada ruta pasaban tantas cosas que no había memoria para tanto suceso.

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Cuando, con la ayuda del interventor, vi la bicicleta acomodada en el furgón del tren regional, empecé a sentir que ya había empezado mi ruta, que ese poder del tren moviéndose sobre las vías era como la fuerza del pedaleo. Acomodada en mi asiento cerraba los ojos y me podía ver subiendo y bajando las piernas con fuerza sobre unos imaginarios pedales ferroviarios. Todo el tren se movía con la fuerza de mis piernas, los paisajes corrían a los lados y la gente en los caminos me saludaba agitando las manos. Hasta que tocaba parar en una estación y, entonces, estiraba los brazos sobre el asiento delantero… quiero decir, sobre los frenos, y entonces el tren paraba, la gente descendía, unos se abrazaban y reían, otros se despedían y lloraban, pero todo el mundo estaba agradecido a ese tren que les llevaba.

Ya en ruta sobre mi bicicleta, buscando mi camino y esta primavera disfrazada de verano, las cosas se ven de otra manera: van mucho más despacio, ahora siento de verdad que no tengo prisa alguna, que todo ocurre a un ritmo insólito y que la vida se alarga como este camino serpenteante que me lleva a algún sitio perdido de estas montañas.

Llevo el sol a cuestas, pero el sol no lo sabe, él se deja caer sobre los bosques y las mesetas y qué idea tiene el sol que allí estoy yo llevándomelo a trozos, haciéndome sudar.

Había rogado que cayeran sólo chirimiris que me hicieran parar a preparar toda la parafernalia de plásticos, chubasqueros, bolsas y demás protecciones, que cuando las acabas de preparar ya no te sirven para nada porque, para entonces, lo ha dejado, se ha cansado de esperar a la tranquila cicloturista que se está inventando tormentas y charcos enormes. Pero el norte es otra cosa. Aquí las nubes te traen y te llevan sin preguntarte. De todos modos, pensar ahora en las lluvias es fantasear con el destino, porque este sol me muerde los hombros y me dibuja formas en la piel, que delatarán mi vestuario durante varias semanas.

Una vez más siento que el tiempo no existe, que los caminos te sugieren lugares que todavía no se han inventado y me dejo llevar por estas laderas, estos ríos y estos árboles.

Me tumbo en esta pradera de un verde inexplicable a recibir este sol que tanto me llena de vida.

Acurrucada por el sonido del arroyo me quedo dormida, dando descanso a mis fatigadas piernas, tan poco acostumbradas últimamente a las pedaladas, aunque éstas hayan sido discretas y tranquilas.

Sueño con viajes inalcanzables, como el de ir a China en bicicleta, siguiendo la ruta de Marco Polo, si es que dicha ruta es posible de seguir. O cruzar de norte a sur el continente americano, haciendo amigos por el camino y ganándome la vida haciendo chapuzas, enseñando idiomas o contando en las plazas de los pueblos de América Latina las historias que me hayan acontecido .

Me despierto molesta por un fuerte picor en la espalda. Me he quemado la piel al quedarme dormida al sol. El dolor es horrible y me avergüenzo de no haberlo previsto, pese a mi experiencia cicloturista.

Me tapo y continúo la ruta, en busca de algún pueblo con asistencia médica o farmacéutica donde me puedan curar. 

Se empieza a nublar rápidamente. Todo parece indicar que va a caer una tormenta. Empiezo a desesperar. Ya no voy disfrutando del paisaje, sólo busco ese lugar donde refugiarme de la lluvia y ser atendida de las quemaduras.

Empieza a llover con fuerza, pronto se va a hacer de noche y, para acabar de arreglarlo todo, acabo de pinchar.

Estoy en medio de la nada, con el agua de lluvia cayéndome por todos lados, sin apenas comida, con la espalda quemada, con una rueda pinchada y empezando a anochecer. Dejo la bici a un lado, me siento sobre un tronco caído y me echo a llorar. Las lágrimas se las llevan los goterones de agua que caen de las hojas de los árboles, vencidos por la lluvia y el viento.

De pronto siento unas manos que me cogen del brazo muy lentamente, levanto la cabeza y veo una aldeana que me sonríe y me abraza. Siento como desaparecen los dolores, la lluvia y hasta la melancolía. Me coge de la mano y me pide que le siga, llevándome a una pequeña casa con un maravilloso fuego donde me ofrece comida, agua caliente para lavarme y un ungüento para la espalda.

 

Dije una vez en una tertulia de viajes que el dios de los cicloturistas te lo quita todo para luego poder dártelo todo y no puedo sino pensar que es totalmente cierto.

Aquí, durmiendo en este camastro, todavía frescos los ecos de mi conversación con Rosa, la aldeana, con el sonido del fuego de leña que va poco a poco muriendo, con esta sensación de que la vida es un maravilloso viaje por las sensaciones y los recuerdos, no puedo dejar de pensar que mi servidor de correo de internet va a reventar de mensajes recibidos y que no pienso volver para mirarlos. Que los únicos mensajes que voy a leer son los de los mapas que me acompañan, los de los pájaros, los de las montañas, los de las nubes y los de las arrugas en la piel de las gentes que encuentre en el camino.

 


Bicitren 2

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Bicitren-2, es una publicación dedicada a rutas de bici montaña por la Comunidad de Madrid utilizando el tren como medio de transporte para acceder a ellas. Son todas rutas de un día, con diferentes niveles de dificultad y con la posibilidad de bajarse el track de la ruta.

La información general se puede ver aquí.

http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_Actualidad_FA&cid=1354249777411&language=es&pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura

Una ficha más en detalle e incluso un par de capítulos en pdf del libro lo podréis ver aquí:

http://www.madrid.org/edupubli/m_nove.htm

y los tracks completos , para Garmin, compe gps google earth y publicados por el autor Lorenzo Velayos Tomás, lo podrás descargar en su página web.

http://www.tombike.es/HTML/Bicitren-2.htm

Hay que valorar lo positivo que tiene esta publicación, que lo tiene y mucho, pero no podemos dejar de decir que pese a los consejos tan “deportivos” que se nos hace en el propio libro, desde luego cada uno podrá afrontar dichas rutas con un carácter más o menos deportivo o de paseo o de cicloturista, pues todas esas opciones caben en dichas rutas, no sólo la meramente deportiva.

Tampoco queremos dejar de apuntar que hemos visto algunos fallos en la publicación, como el consejo de circular en fila india en carretera, que no sólo no es una obligación con la actual normativa estatal en la mano, sino que se ha demostrado sobradamente como algo perjudicial para la seguridad del ciclista, al permitir a los vehículos motorizados adelantar a los ciclistas sin necesidad de desplazarse al carril contiguo, dejando una distancia de seguridad con el ciclista tanto exigua como ilegal. Lo ideal es circular en paralelo, pues evita la situación comentada y nos hace más visibles. La mayor parte de los atropellos a ciclistas por alcance lo son de ciclistas circulando en fila india o que circulaban solos.

Lo importante, en cualquier caso, es lo que nos une y ese es el espíritu de usar el ferrocarril para desplazarnos a estas rutas y de disfrutar del entorno sin necesidad de causar daños invasivos ni malos humos.


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Cicloturismo y defensa del servicio público ferroviario de regionales en el corredor Madrid-Segovia

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Hay ciertas líneas de tren que aparentemente se presentan como deficitarias, entre otras cosas porque han sido abandonadas a su suerte durante décadas. Y este es la actual situación de la línea Cercedilla-Segovia, permanentemente amenazada de cierre.

El 25 de Septiembre de 1993, se procedió a la clausura del tramo Segovia-Medina del Campo, que precisamente ahora, se va a reconconvertir en la “Via Verde del Valle del Eresma”, actualmente en fase de obras, esperando su apertura para Agosto de 2013.

Interesadamente, desde la apertura de la línea de Alta Velocidad Madrid-Segovia-Valladolid, solo se prioriza ésta opción, en detrimento del tren convencional de toda la vida, el cuál (desde 12-05-2013) ha sufrido un recorte en el número de circulaciones diarias, pasando de 7 a 3 entre semana, e “inventando” un nuevo transbordo en Cercedilla, para poder llegar a Segovia, aspecto que antes no ocurría y que introduce un plus de incomodidad para el pasajero, así como un incremento de 7 minutos más en el tiempo de viaje, para así ir tirando -literalmente hablando- viajeros del tren, y luego justificar su cierre definitivo.

Nos oponernos activamente a las pretensiones del Ministerio de Fomento de reducir de manera significativa los servicios ferroviarios regionales y de media distancia.

Creemos que no podemos seguir aceptando pasivamente la reducción de servicios ferroviarios aduciendo para ello criterios de rentabilidad económica y de baja afluencia de viajeros, más aún cuando esta situación ha sido consecuencia directa del abandono y la desinversión al que el ferrocarril convencional ha estado sometido durante mucho tiempo.

El mantenimiento del ferrocarril obedece, al mismo tiempo, a la necesidad de ahorro y eficiencia energética, a la lucha contra las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático, a la mayor seguridad que este ofrece y a la exigencia de promover un cambio en nuestro modelo productivo.

Pensamos que el atractivo que supone la próxima apertura de la “Via Verde del Valle del Eresma” (iniciativa en la que ha colaborado el Ayuntamiento de Segovia y la Fundación de los Ferrocarriles Españoles), puede contribuir al auge del cicloturismo en nuestra región, y así de paso aumentar la estadística positiva de ocupación de ésta línea, por lo que reivindicamos su mantenimiento y mejora, así como la promoción de la intermodalidad BICI+TREN, reservando más espacios en el tren para el transporte de bicicletas, ofreciendo alternativas, como bajar los precios (en Francia en la región del Languedoc-Rousillon en las líneas más deficitarias se ofertan los trenes a sólo 1 euro y con ello se ha incrementado su uso) y adecuando los horarios a las necesidades reales de la población.

Cicloexcursión: “Via Verde del Valle del Eresma”: Segovia-Coca
Madrid. 22 y 23 de Junio de 2013.


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Bici+tren: Sí, se puede

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Se vienen dando algunas voces de alarma en torno al tema del fomento del uso del tren en lo que respecta a la programación de rutas cicloexcursionistas realizadas por Pedalibre. Esto mismo está ocurriendo en otras asociaciones cicloexcursionistas.

Resulta obvio que el actual status del bici+tren en nuestro país no favorece esta combinación intermodal, es más, dificulta esta planificación del viaje, máxime cuándo queremos lograr una participación de grupos grandes (15 personas o más), por lo límites existentes en la oferta a 3 plazas/bici en muchos trenes (Media Distancia, Intercitys). Es por esto que muchos socios convocantes de excursiones cicloturistas, optan directamente por recurrir al automóvil privado, para así resolver aparentemente el problema, descartando el uso del ferrocarril, como medio para llegar a los puntos de inicio y regreso de las rutas que se proponen.

En la actualidad, el ferrocarril atraviesa uno de sus momentos más dramáticos, amenazado por la fragmentación y privatización, la eliminación de muchos servicios de viajeros con alto contenido social y por el cierre de líneas en los territorios que más lo necesitan.

Desde Pedalibre pensamos que en muchas ocasiones,  con un poco de esfuerzo planificador, se pueden seguir proponiendo rutas que tengan en cuenta la posibilidad de incluir al tren en primera opción, aprovechando los horarios de viernes tarde y sábado por la mañana para la ida, en el caso de una excursión de fin de semana, para así realizar una salida escalonada e igualmente para el regreso; y complementando con el autobús si existiera; recurriendo al uso del vehículo privado motorizado como complemento, pero en último lugar. Y no al revés.

En Madrid, por ejemplo, siguen existiendo aún unos cuantos  corredores ferroviarios de Media Distancia que permiten el uso del Bici+Tren, aún con sus limitaciones:

-Madrid-Cercedilla-Segovia
-Madrid-Cuenca-Valencia
-Madrid-Guadajara-Sigüenza-Arcos de Jalón-Zaragoza-Barcelona
-Madrid-Talavera-Navalmoral-Plasencia-Cáceres-Badajoz
-Madrid-Avila-Salamanca
-Madrid-El Escorial-Avila-Medina-Valladolid-León-Burgos-Santander-Vitoria-Irún
-Madrid-Alcázar de S. Juan-Albacete
-Red de Cercanías de Madrid

¿De verdad que hay que seguir haciendo la mayor parte de las veces uso del vehículo privado motorizado por falta de oferta en el tren a la hora de planificar las cicloexcursiones?

Desde Pedalibre proponemos cambiar de estrategia y, al organizar excursiones cicloturistas, pensar primero en cuáles son las líneas de tren que admiten bicicletas (que aún son muchas, como podéis ver, y llevan a lugares de indudable interés cicloturista) y, a partir de ahí, organizar la ruta que nos permita ser lo más coherente posible con nuestra idea de transporte y de sostenibilidad.

Creemos que ahora, más que nunca, sería necesario seguir utilizando el ferrocarril que hemos construido entre todos, y que pertenece a la sociedad, fomentando su uso, tanto en nuestra Asociación como en otras afines o grupos individuales, y exigiendo que se adecue a nuestros intereses, si éstos no son satisfechos, como colectivo usuario de la combinación bicicleta+tren.

Más información sobre bici+tren

Campaña bicis al tren, completísimo blog de ConBici sobre la materia