Pedalibre

Asociación cicloturista y de ciclismo urbano


POR UN CARRIL BICI EN EL EJE DE LA CASTELLANA COMO ANTICIPO A UN VERDADERO DESARROLLO DE LA BICICLETA EN MADRID

Gran Bicifestación por un carril bici en La Castellana

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El domingo 3 de junio tendremos una marcha en bicicleta para reivindicar el gran eje de la Castellana. Será a las 11 h, desde el Paseo del Prado (Cibeles), hasta la Plaza de Castilla y vuelta.

Hace unos meses, en colaboración con la Plataforma Carril Bici Castellana, pusimos en marcha una recogida de firmas en el portal change.org para que el eje formado por el Paseo del Prado, Recoletos y Castellana fuera dotado de un carril bici como actuación básica para un posterior y mejor desarrollo de la bicicleta en nuestra ciudad (creación de una red básica de carriles exclusivos fundamentalmente por vías y ejes principales).

El éxito de esta iniciativa consiguió recuperar un estudio elaborado hace tiempo y que miles de vecinas y vecinos de Madrid y un número muy alto de organizaciones, pudieran expresarse a favor de una infraestructura exclusiva ciclista, independiente del resto del tráfico.

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Consideramos básico que la bicicleta sea vista como una alternativa real, atractiva y verdaderamente accesible y segura para moverse por la ciudad. Por ello, reclamamos una política que transforme e invierta de verdad en el espacio urbano y otorgue a los medios activos de desplazamiento: marcha a pie, bicicleta, sillas de ruedas… y otros de creciente uso como patines, patinetes…, espacios seguros y exclusivos en el que poder desarrollar todo su potencial.

POR UN CARRIL BICI EN LA CASTELLANA ¡¡YA!!

Proyecto Pedaleo Solar

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En esta jornada del 3 de junio tendremos la oportunidad de conocer el proyecto Pedaleo Solar que promueve el fomento del autoconsumo y la movilidad sostenible. Para conseguir este objetivo, nos acompañará durante todo el paseo una bicicleta eléctrica hecha de bambú e impulsada por energía solar con la idea de empezar desde aquí su particular ruta por toda España. Más información en este documento en PDF.

Al término de la marcha podremos acompañarles unos kilómetros más hasta llegar a la Casa Campo desde donde partirá hasta su próxima etapa: Toledo.


Información de la Delegación  de Gobierno

  1.  La manifestación/marcha en bicicleta se desarrollará por el recorrido comunicado por los organizadores: inicio en el Paseo del Prado, en las inmediaciones de la confluencia con la Plaza de Cibeles, continuando la marcha por los carriles del sentido Sur-Norte del Paseo de Recoletos, Paseo de Recoletos y Paseo de la Castellana hasta la Plaza de Castilla donde se realizará el giro para volver al punto de inicio por los carriles del sentido Norte-Sur del Paseo de la Castellana, Paseo de Recoletos y Paseo del Prado.
  2. El citado recorrido se llevará a cabo ocupando únicamente los carriles del sentido de la marcha, dejando libres los carriles del sentido contrario.
  3. La marcha se realizará de forma agrupada, respetando las normas de seguridad vial que son aplicables a los ciclistas y atendiendo en todo caso las indicaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de los Agentes encargados de regular el tráfico.
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Marcha por la Ciclovía de Arganda

MARCHA EN BICI, PATINES, PATINETE, SILLA DE RUEDAS, …

Domingo, 27 de mayo

Recupera el antiguo trazado del tren de Arganda y conviértelo en una CICLOVÍA

Tres puntos de salida (todos los itinerarios tienen buena conexión con metro):

  1. El Retiro (Puerta de Granada – Paseo Uruguay) salida a las 11:30: un paseo en bici o patines desde el Retiro hasta Parque de Valdebernardo.
  2. Rivas (Aparcamiento de la estación de Rivas Futura) salida a las 11si quieres descubrir el camino más directo a Madrid desde Rivas, por campo.
  3. Arganda del Rey (Área de descanso de la Vía Verde del Tajuña, Ronda Sur con Antonio Machado) salida a las 10: una gran oportunidad de recorrer la ribera del Jarama, descubrir los cortados y pasar por el histórico y maravilloso Puente de Arganda, en bici, con rueda de tacos.

Llegada: Parque de Valdebernardo, 12:30 aprox.

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Con esta marcha iniciaremos la recuperación del antiguo trazado del tren de Arganda, que comunicaba esta población con la estación del Niño  Jesús, muy próxima al parque de El Retiro.

La ecovía que se propone supone prolongar hasta el mismo corazón de Madrid,  la Vía Verde del Tajuña, conservando igual grado de protección, accesibilidad y comodidad de una vía verde y sin grandes desniveles.

Una infraestructura amplia que invite a trasladarse y pasear en bicicleta de una forma tranquila, cómoda  y efectiva. También para usar andando, en patines, sillas de ruedas, etc., al ritmo de cada persona. Una vía correctamente iluminada que haga posible su utilización a cualquier hora del día y necesariamente independiente del tráfico, a fin de ofrecer el máximo grado de seguridad y mínimo estrés.

La Ciclovía de Arganda  transcurre por varios distritos de Madrid en su comunicación con el este: Retiro, Moratalaz y Vicálvaro, cruza el Anillo Verde y mejora la intermodalidad bici-peatón con el transporte público colectivo.

Además, enlaza poblaciones limítrofes con Madrid, lo que le confiere un carácter interurbano de primer orden, ofreciendo una alternativa seria y creíble a los traslados de esta zona del área metropolitana a la capital y viceversa.. Y comunica la gran capital con uno de los parajes de mayor valor medioambiental de la región, el Parque Regional del Sureste.

Sería muy extenso de relacionar los innumerables centros educativos, culturales y de interés por los que pasa esta Ciclovía en las tres poblaciones: Arganda, Rivas y Madrid. Para esta información, así como el detalle del proyecto, entre otras, os invitamos a visitar la página oficial de la Asociación Ciclovía de Arganda, el vídeo y resto de material publicado.

Logo Ciclovía Tren de Arganda

Para empaparse bien…

Asociación Ciclovía Tren de Arganda (web del proyecto)

Vídeo (en YouTube)

Proyecto (documento en PDF)

Página de Facebook

Cuenta de Twitter

Apoyo de Pedalibre

Desde el principio, Pedalibre apoya esta propuesta con la convicción de que desarrollar un nuevo modelo de movilidad más respetuoso y justo con las personas y el medio ambiente precisa de actuaciones e inversiones claras a favor de la bicicleta y el resto de la movilidad activa.

Os animamos a participar en esta primera marcha por la Ciclovía de Arganda y felicitamos a la Asociación Ciclovía por tan fantástica iniciativa.


Por un carril bici en La Castellana (2ª actualización)

En bici ya habrías llegado

IMG-20180220-WA0016 - En bici ya habrías llegado
Pancarta «En bici ya habrías llegado»


En la última reunión de la Plataforma Carril Bici Castellana se nos ocurrió crear una versión virtual de la pancarta de nuestros colegas de Valencia, pero situándola en el paseo de La Castellana. Este ha sido el resultado.

22.222 #CarrilbiciCastellana

Un número redondo de firmas de los que queremos montar con las dos ruedas de nuestras bicis por La Castellana.

 
 
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22.222 firmas en la petición en change.org

El martes, 13 de marzo, ni nos casamos, ni nos embarcamos, pero llegamos a este curioso (y capicúa) número de firmas en favor de un carril bici en el eje Prado – Recoletos – Castellana.

 

Conoce la Plataforma carril bici Castellana

Blog oficial

¡Ya tenemos nuestro propio blog!: Por un carril bici en el eje Castellana

Contacto

¡También tenemos correo!: carrilbiciejecastellana@gmail.com (contacto, prensa y adhesiones)

Apoyos

¡Cada vez más apoyos!: lista actualizada en el blog

Reuniones con partidos políticos

Ya hemos tenido una reunión con en Partido Popular (PP), cuyos representantes se mostraron muy receptivos hacia nuestra iniciativa y consideran necesaria una reforma integral de este eje.
Anteriormente nos reunimos con representantes de Equo (que forma parte de Ahora Madrid), que nos mostraron su apoyo, lo mismo que Podemos.
Otros partidos nos están poniendo alguna pega por el asunto del registro de lobbies. De momento, la plataforma está operando bajo el paraguas del registro de la Asociación Pedalibre. La próxima semana tendremos reuniones con PSOE y Ciudadanos.

Bicifestación

Se está preparando una gran marcha reivindicativa en bici para la primavera.
¡Estad atentos a la convocatoria!

Paseo de la Reforma en Ciudad México

1843668 - Ciclovía Paseo de la Reforma
Ciclovía en el paseo de la Reforma


Gracias a nuestro compañero Abeja Bike, hemos conocido un caso de éxito en Ciudad México con la ciclovía del Paseo de la Reforma, una vía de características muy parecidas al Paseo de la Castellana de Madrid.
Allí han conseguido reservar los laterales de la avenida para el transporte público e incluir un carril bici exclusivo, obteniendo un gran uso por parte de los ciclistas de la capital de México.

¡Síguenos en Internet!

Si no lo has hecho todavía: ¡Firma por un carril bici en La Castellana! ¡Pide a tus contactos que firmen también!

Logo Change.org

Animamos a toda la ciudadanía a unirse a la campaña firmando Por un carril bici en la Castellana en Change.org, compartiendo la noticia en redes sociales con la etiqueta #carrilbiciCastellana y solicitando a nuestras/os representantes en las instituciones que se sumen a esta iniciativa ciudadana.


Actualización del artículo Manifiesto por un carril bici en La Castellana publicado en nuestro blog el 5 de febrero de 2018, fecha de inicio de esta iniciativa cívica.

Comparte esta campaña con tus contactos y en las redes sociales.
Puedes usar los botones situados en la parte inferior de este artículo.


Nota de copyright: las imágenes que ilustran el párrafo de las 222222 firmas pertenecen a la Wikipedia


Pedalibre apoya la Ciclovía Tren de Arganda

Ciclovía Tren de Arganda

Llevamos trabajando en esta idea más de un año.

Una idea que suma ILUSIÓN y se ha hecho GRANDE.

Ahora hay que prender la mecha.

¡Asómate!

Si te ha gustado…:

¡Pon en marcha esta Ecovía!

Logo Ciclovía Tren de Arganda

Apoya el Proyecto Ciclovía en los Presupuestos Participativos del Ayuntamiento de Madrid: Decide Madrid – Proyecto Ciclovía

Para poder apoyarlo tendrás que estar empadronado/a en Madrid y registrarte en este enlace: Decide Madrid – Registrarse

Y si no puedes y te parece una idea estupenda…:
¡Comparte este mensaje!

Gracias por vuestro apoyo:

Asociación Ciclovía Tren de Arganda


Apoyo de Pedalibre

Cargando carbón en la locomotora de vapor Áliva, en la estación de La Poveda (Arganda del Rey)

En la asamblea de febrero de Pedalibre acordamos apoyar y colaborar en esta magnífica iniciativa que nos presentó Pedro.

Un proyecto para unir el parque del El Retiro con la Vía Verde del Tajuña, mediante una vía apta para peatones, bicicletas y otros vehículos de movilidad personal, siguiendo el trazado del antiguo tren de Arganda, el que pita más que anda.


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Por un carril bici en La Castellana (actualización)

¡20 000 firmas en diez días!

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Hoy (15 de febrero) hemos llegado a las 20 000 firmas por un carril bici de uso exclusivo en el eje Prado-Recoletos-Castellana

Plataforma Carril Bici Castellana en Internet

Desde Pedalibre apoyamos la campaña en las redes sociales

Reportaje en TeleMadrid

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Fotograma de TeleNoticias de TeleMadrid

Incluye un vídeo con la participación de varios miembros de la Plataforma Carril Bici Castellana, socios de Pedalibre entre ellos:
Iniciativa popular para crear un carril bici en Castellana

 

Apoyos recibidos hasta el momento

Lista actualizada al 20 de febrero de 2018

Asociaciones y colectivos

  • Federación de Ciclistas Europeos (ECF)
  • Coordinadora en Defensa de la Bici (ConBici)
  • Asociación Pedalibre
  • Plataforma Bicilineal
  • Federación Española de Cicloturismo (FECT)
  • Madrid Pro-Bici
  • Asociación de Marcas Y Bicicletas de España (AMBE)
  • Asociación de Ciclistas profesionales (ACP)
  • Valencia en Bici
  • Ecologistas en Acción – Madrid
  • Comisión Bicis CEIP Amador de los Ríos
  • En Bici Por Tu Ciudad Cyclists School
  • Muévete en bici por Madrid
  • Ridemybikemadrid
  • Bicillecas
  • Moratacleta
  • Bicis Solidarias
  • eQuoBicis
  • Equo Madrid
  • Darwinians Radio Bike @Radio_Bike
  • Bicidenuncias @bicidenuncias
  • Biciclistas Montserrat @BiciMontse
  • Cambiemos Legazpi @cambioLegazpi
  • Corazón Verde Chamberí @verdechamberi
  • Sección CC. OO Ministerio Economía y Hacienda
  • SAE FSC CC. OO. de Madrid
  • Podemos Madrid
  • Museo de Cera

Ciclomensajeros y tiendas

  • Bicimensajeros La Luna @bicimensajeros
  • Mensos @mens­_os
  • Ciclolutions @ciclolutions
  • Urban Ciclo @urbancicloalba
  • Casa de Bicis @casadebicis
  • Viva Bicicletas @vivabicicletas
  • Txita Txirrindak @TxitaDNT
  • Biznaga Ecomensajeros @CargoBikeMLG
  • Rodando Ecoensajería @RodandoMensajes
  • Plan B @elplanbdebici
  • Mammoth bicicletas @MundoMammoth
  • Somos Recycling‏ @SomosRecycling

Apoyos particulares

  • Eduardo Chozas
  • Christina Rosenvinge
  • Juan López de Uralde
  • Ricardo Marqués
  • Álvaro F. Heredia
  • Ramón Linaza
  • Jorge García Castaño
  • Guiseppe Grezzi
  • Fredrik Gertten (Director Documental Bicis vs Coches)
  • Roberto Ruiz Robles (Coordinador Área Energía y Cambio Climático en el Instituto Superior del Medio Ambiente)
  • @MatthijsvBonzel (Embajador de Holanda)

Tu firma es importante

Logo Change.org

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Actualización del artículo Manifiesto por un carril bici en La Castellana publicado en nuestro blog el 5 de febrero de 2018, fecha de inicio de esta iniciativa cívica.

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Manifiesto por un carril bici en La Castellana

Por un carril bici en la Castellana

Foto de La Castellana desde el puente de Eduardo Dato


Madrid ha llegado tarde a la movilidad sostenible: como reconocía la propia alcaldesa, el 80 % del espacio público está destinado a los vehículos privados, que solo usan el 29 % de los ciudadanos y ciudadanas. El modelo insostenible de accesos a la capital ha convertido a numerosas calles en auténticas autopistas urbanas, donde los coches van a velocidades que comprometen la seguridad de las personas. Los tubos de escape de los motores generan constantes episodios de contaminación que provocan enfermedades respiratorias y dañan gravemente nuestra salud.

Logo con el recorrido del carril bici solicitado


¡La ciudad necesita un cambio urgente!
Por eso, colectivos, asociaciones, ciclistas y ciudadanía en general, pedimos a los partidos políticos que se sumen a una iniciativa sencilla que podría suponer una enorme mejora en la calidad de vida de los habitantes de Madrid: un carril bici de uso exclusivo y seguro en todo el eje de La Castellana (paseo del Prado, paseo de Recoletos y paseo de la Castellana).

 
Foto de ciclistas solitarios por el paseo del Prado

Un carril bici en la Castellana funcionará como polo de atracción para que cada vez más personas (al margen de su capacidades, edad y género) vean la bicicleta como un medio de transporte sostenible y una alternativa real, eficaz y no contaminante para moverse por la ciudad. Servirá además para dar visibilidad a la bici que, todavía, es un medio de transporte muy minoritario en Madrid, a diferencia de muchas otras grandes ciudades españolas y europeas (Valencia, Sevilla, Barcelona, Ámsterdam, Londres…).

 
Foto de marquesina de autobuses
La Castellana a la altura de Colón

Un carril bici segregado del tráfico motorizado es una vía atractiva y cómoda que elimina el factor estrés al que no se tienen que enfrentar otros medios de transporte. Su carácter inclusivo se hace extensible además de a las bicicletas a otras formas de moverse que pueden beneficiarse de ello, como sillas de ruedas eléctricas, patinetes, etcétera. Este carril bici fomentará la intermodalidad tren-bici.
Los carriles bici son la mejor herramienta para facilitar la movilidad ciclista. Están avalados desde el punto de vista de la seguridad y aforos (incremento de usos). Cuentan con un gran respaldo ciudadano. Por otro lado, esta iniciativa supondrá quitar carriles para el vehículo privado de las calles y limitará la capacidad de las vías, lo que motivará que cada vez más desplazamientos se hagan por anillos exteriores (M-30, M-40), disuadiendo del uso del automóvil en el área central de la ciudad.

 
Logo Change.org
Petición en change.org

Además, la ciudadanía de Madrid ya ha mostrado su apoyo a esta infraestructura ciclista en los Presupuestos Participativos de 2017, donde se aprobó impulsar un estudio para crear un eje verde peatonal y ciclista Norte-Sur. Instamos al Ayuntamiento de Madrid a dar la máxima prioridad al estudio técnico previo para hacerlo realidad cuanto antes y a comprometer una actuación piloto para su ejecución en la próxima primavera mediante una intervención táctica en un tramo, incluyendo la reducción de velocidad a 30 km/h para mejorar la seguridad de viandantes y del resto de usuarios/as del principal eje viario de la ciudad.



Por todo ello, animamos a toda la ciudadanía a unirse a la campaña firmando Por un carril bici en la Castellana en Change.org, compartiendo la noticia en redes sociales con la etiqueta #carrilbiciCastellana y solicitando a nuestras/os representantes en las instituciones que se sumen a esta iniciativa ciudadana.


Logo Carril Bici Castellana
Bandera de la Plataforma Carril bici Castellana

Plataforma carril bici Castellana

Canal en Twitter: @CB_Castellana
Tuitear con la etiqueta: #carrilbiciCastellana

 

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Esperando en el andén


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La bicicleta en Renfe Larga Distancia

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Esperando al tren (con bultos raros)

Hace no mucho, históricamente hablando, Renfe cambió su normativa respecto al transporte de bicicletas en trenes de larga distancia. Por lo que a los colectivos pro-bici respecta, fue algo unilateral por parte de la compañía y, sorprendentemente, para mejorar las condiciones previas.

Tengo la impresión de que esta mejora no ha sido suficientemente difundida entre quienes podemos valernos de ella, quizá porque nos la hemos encontrado hecha y Renfe tampoco ha puesto ningún interés en publicitarla. Después de haberla puesto en práctica y comprobar que es real, hemos aprendido lecciones de esas que no te enseñan en la escuela. Aquí va un resumen…

Las novedades

La (llamémosla) nueva norma nos trae una noticia buena y una mala…

La noticia buena es que esta norma supone un salto importantísimo respecto a la situación anterior; abre una puerta que hasta ahora estaba prácticamente cerrada: ahora se pueden transportar bicis en los trenes de larga distancia, incluidos los de alta velocidad.

La noticia mala es que hay ciertas condiciones y, sobre todo, que la nueva norma no ha venido acompañada de ninguna reforma en el material para facilitar el transporte de las bicis.

A continuación, un resumen de la situación actual…

Lo que dice (la norma)

Transcribo lo que aparece en la normativa:

Viajar con Bicicletas – Para todos nuestros trenes – Plegadas o desmontadas:

Siempre que superen las dimensiones señaladas para ser consideradas equipaje de mano, serán admitidas en los servicios AVE, Larga Distancia y Avant para trayectos nacionales con las siguientes condiciones:
Que la bicicleta se encuentre plegada o desmontada dentro de una funda de unas dimensiones máximas de 120 x 90 x 40 cm (largo-alto-ancho). Los pedales deben estar desmontados y el manillar girado 90º.

Luego cuenta alguna cosa más sobre especificidades del transporte de bicis en plazas acostadas (camas y literas), que ya existían en la normativa anterior. Me centro a propósito en las novedades que afectan a Larga Distancia, que es de lo que quiero hablar. Media Distancia (antiguos “Regionales”) y Cercanías tienen normas diferentes, con la excepción de los servicios Avant, que son Media Distancia pero cuyo material rodante es similar al de Larga Distancia y para los que aplicaría la misma normativa de transporte de bicis que en Larga Distancia. Un lío, ya sé…

Para quien lo quiera consultar y se atreva, la normativa completa está en: Viajar con bicicletas.

Parte del lío es culpa de la incompetencia de Renfe para ordenar bien las ideas y explicarlas adecuadamente. Re-ordenamos el discurso para que se entienda mejor:

Lo que quiere decir

La organización de la información es equívoca, por no decir errónea: bajo un título “Para todos nuestros trenes”, hay un subtítulo “Plegadas o desmontadas” y un texto que sólo aplica a Larga Distancia (es decir, ¡no a todos los trenes!). Si la realidad es compleja, deberían, por lo menos, dedicarle un poco más de esfuerzo a explicarla mejor.

Os traduzco lo que realmente quieren decir:

En los trenes de Larga Distancia, las bicis sólo se pueden llevar plegadas (en las bicis en las que eso sea una opción) o desmontadas (ruedas y pedales). Debe usarse una funda. El bulto final no puede pasar de 120 x 90 x 40. Y lo del manillar.

Ya está. No dice nada más.

Lo que significa

Esta normativa significa que podemos llevar bicis en los trenes de larga distancia sin problemas y sin tener que dar explicaciones; en teoría, al menos. No hay que pagar nada extra por llevar la bici, no hace falta reservar espacio, ni siquiera avisar que se pretende viajar con una bici. En teoría, no hay límite al número de bicis que se pueden llevar por tren. Recordad, eso sí, que en el tren la autoridad es del revisor/a. Si decide que las bicis no caben, molestan o hay cualquier pega, puede decidir que las bicis no viajan. En principio, prima la atención al cliente (y la persona que viaja con bici lo es) pero no dejamos de estar sujetos a una cierta arbitrariedad.

¿Bienvenidos/as a la nueva arcadia intermodal ibérica?

Sí y no… continúo…

Limitaciones de espacio

La teoría está muy bien pero se queda corta si no se ve respaldada por la práctica. Renfe ha hecho una norma abierta y progresista pero se ha quedado a medias. No ha terminado de respaldarla con la realidad física de los trenes.

Podéis esmeraros en conseguir un bulto acorde a las medidas requeridas e, inocentemente, esperar que, si se han tomado la molestia de especificar con tanto detalle, será porque habrá un espacio dentro del tren donde quepa un bulto de tal tamaño… así sería en una compañía normal pero ¡esto es Renfe! y cualquier cosa es posible.

A estas alturas, ya os imagináis lo que va a pasar… efectivamente, en los trenes no hay (casi) ningún espacio para equipajes donde quepa un bulto de 120 x 90 x 40.

Casos prácticos según tipo de tren

Los Talgo/Altaria y los AVE tienen más o menos los mismos espacios para equipajes:

  • La típica balda continua encima de las filas de asientos
  • Un maletero pequeño detrás de la última fila de asientos
  • Un maletero grande en el extremo del vagón

Los Alvia, parecido, con un par de diferencias: no existe el maletero pequeño; y el maletero grande tiene más fondo.

Las mejores condiciones se dan en los Alvia. Se pueden colocar las bicis en el maletero grande:

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Maletero del Alvia con dos bicis apiladas
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Maletero del Alvia otra vez

El encaje no es ideal, los bultos sobresalen un poco, pero queda bastante aceptable. En las fotos hay dos bicis apiladas. Se podrían, probablemente, poner tres bicis y en la balda de arriba podrían ponerse más aunque habría que tener cuidado con la estabilidad del conjunto.

El mayor reto es encontrar hueco para hacer esto. En cabecera de viaje, se puede conseguir pero en estaciones intermedias suele ser difícil. Siempre podemos recurrir a mover maletas, si hiciera falta, con el riesgo que esto siempre conlleva de que alguien se lo tome mal.

En los Talgo/Altaria y AVE, la cosa se complica. El maletero grande tiene menos fondo y no hay manera de encajar el bulto de 120 x 90 x 40 sin que sobresalga demasiado en alguna dimensión:

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Maletero del AVE. El del Talgo/Altaria es similar

Una bici tumbada como aparecía en las fotos del Alvia sobresaldría más o menos lo mismo que esa maleta oscura pero, claro, a lo largo de mucha más longitud. Lo hemos probado en un Talgo y quedaba fatal. Molestaba visualmente y ocupaba un espacio de pasillo que se necesitaba para pasar sin dificultad. No tenía futuro.

Fijaos que el maletero tiene dos baldas (la de arriba sale por poco en la foto), separando tres espacios. Si hubiera tenido sólo una balda, las bicis habrían cabido de pie y se habrían podido apilar dos por cada altura, para un total de cuatro bicis por maletero (dejando muy poco sitio para otras maletas, eso sí)

El maletero del Alvia no sólo es más profundo sino que tiene sólo una balda, lo que viene bien a la hora de encajar bultos grandotes como las bicis.

No hemos viajado con bicis en trenes AVE pero sí en Talgo/Altaria y, visto que el material rodante es prácticamente el mismo, las conclusiones sobre lo que hemos encontrado en estos nos parecen extensibles a aquellos.

Para llevar bicis en el Talgo, hemos probado varias opciones:

  1. En la balda continua situada encima de los asientos
  2. En el maletero pequeño (alias el maletero-ranura)
  3. Donde hemos podido

Balda continua

Esta balda es bastante profunda y es posible meter la bici tumbada. Por lo demás, todo son pegas: subirla ahí requiere esfuerzo y hay riesgo de molestar a otras personas en la operación; la bici sobresale un poco y no da una impresión muy tranquilizadora, aunque nos pareció bastante estable. Desde luego, como se caiga en un bache, la liamos. Por fin, la bici necesita mucho espacio contiguo de balda y puede ser difícil que lo haya; si no lo hay, tendríamos que ponernos a mover bultos, con lo delicado que es eso (nunca sabes cómo se lo va a tomar la gente)

Maletero pequeño

Éste es un espacio casi de fortuna, en el hueco que queda entre la última fila de asientos y la pared del fondo. Es como una ranura del ancho aproximado de una maleta. Tiene dos alturas, separadas por una balda. En la parte de abajo, es posible que quepa una bici de pie.

Digo “es posible” porque el encaje es muy, muy, muy ajustado, en todas las dimensiones. Si el bulto no es escrupuloso con los 120 x 90 x 40, no va a entrar. Y, con todo, esto sólo sirve en los vagones de clase Preferente. Esto es así porque, en esos vagones, hay tres asientos por fila (2 a un lado del pasillo y 1 al otro) y los asientos son más anchos que en clase Turista (en la que hay cuatro asientos por fila, 2 a cada lado). El maletero-ranura que está detrás del grupo de dos asientos de clase Preferente es el único que tiene fondo suficiente para que la bici entre sin sobresalir. Lo intentamos en los maleteros-ranura de clase turista y no fue posible: la parte de bici que sobresalía se comía medio pasillo.

Por desgracia, olvidé hacer fotos de los episodios con los maleteros-ranura.

Opciones de fortuna

Esto incluye el coche-bar, donde pusimos dos bicis en la esquina del fondo a indicación del revisor. No es un buen sitio pero no molestan mucho si el bar no tiene mucho público. Tampoco tengo fotos de esto pero os podéis imaginar…

La otra opción, a la desesperada: bici vertical, tumbada encima de la puerta de salida del vagón, previa consulta al revisor sobre qué lado del tren era el que no se necesitaba abrir. Puede hacer falta cambiar la bici de puerta si no todos los andenes de las estaciones intermedias caen al mismo lado. El revisor tiene esta información.

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En el descansillo del Talgo

Esta opción no gusta nada a los revisores y puede resultarnos un incordio si hiciera falta cambiar las bicis de lado con frecuencia.

No esperaríais que fuera a ser fácil…

Leyendo entre líneas

La bici arrastra muchos sanbenitos en nuestra sociedad y el transporte en los trenes lleva asociados unos cuantos, tanto por parte de Renfe como, posiblemente, del resto del pasaje. Este efecto es más serio cuanto mayor sea la “categoría” percibida del tren en cuestión: en los Cercanías, vale casi todo; en los Media Distancia, más o menos… son trenes de batalla. En Larga Distancia, el ambiente es más aséptico, Renfe vende asepsia y la gente espera que así resulte. Meterte en un tren de estos con una bici, en el mejor de los casos, va a llamar la atención; y es muy posible que esto degenere en actitud de rechazo.

Si queremos tener un futuro viable para el transporte de bicis en Larga Distancia, es importante que tengamos estos factores emocionales en cuenta y que actuemos con discreción.

El desmontaje y el embalado

La idea del desmontaje es que el bulto tenga un tamaño manejable y sea compacto. Esto tiene lógica y, personalmente, me parece un compromiso aceptable. Sólo hay que desmontar ruedas, pedales y guardabarros, que es una operación relativamente sencilla.

La idea del embalado es que el bulto no dañe ni manche nada. Esto también tiene lógica y, nuevamente, es algo que puedo comprender y aceptar de buen grado.

Las dimensiones

De las tres dimensiones en cuestión, hay dos que son fáciles de cumplir para una bici de las nuestras: alto (90 cm) y ancho (40 cm). La dimensión que nos lo puede poner difícil es ese 1.20 m de largo máximo. Si sólo quitamos las ruedas y sus guardabarros, en mi experiencia, la cosa se queda en 1.25-1.30 m. Si nos ponemos estrictos con esa dimensión y queremos cumplirla a rajatabla, la siguiente pieza que podemos mover es el portabultos o el manillar. Lo más sencillo y efectivo suele ser desacoplar el manillar de la potencia y colocarlo integrado en el conjunto.

Hasta ahora, en ningún caso a venido nadie a medirnos el bulto ni hemos recibido comentarios al respecto del tamaño.

El factor asepsia

Esto entronca con la parte psicológica-percibida de la bici. Ni Renfe ni sus clientes (así, grosso modo) quieren ver sucias bicis en sus impolutos trenes. Tampoco quieren ver bultos de esos que lleva la gente pobre. Necesitan que el conjunto sea, como mínimo, aséptico, mejor aún si es un bulto con glamour.

Lo del glamour puede ser complicado de conseguir pero lo de la asepsia es relativamente sencillo. Nuestra estrategia más último-grito es utilizar fundas específicas para bicicleta. Esto le da un tinte de normalidad al hecho de llevar la bici embalada: si hay una funda específica (y se puede comprar, hay alguien que la vende), será que está bien hacerlo.

En un viaje lineal, habría, probablemente, que cargar con la funda de marras durante todo el viaje. Esto invalida las fundas complejas y pesadas, que las hay, pero también las hay sencillas y ligeras y, para lo que se busca (la percepción de normalidad), sirven perfectamente.

En una ocasión, una revisora nos “perdonó la vida”, permitiéndonos viajar a pesar de que nuestro embalaje, según ella, no era aceptable. Estábamos de vuelta tras un viaje de varias semanas y habíamos improvisado un paquete con plástico de ferretería recién comprado y cinta de embalar (las fotos del viaje en el Alvia corresponden a esa ocasión). Era un plástico grueso y resistente y el paquete nos quedó estupendo, cumplía perfectamente los objetivos teóricos de proteger y compactar pero ¡no cumplía el objetivo no escrito de la asepsia!

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El embalado de la discordia

La revisora no lo verbalizó así pero no me cabe duda de que su problema era ese. Nos dijo que era necesario usar una funda específica para bicis, cosa que no es cierta (en ningún sitio de la norma dice tal cosa) pero preferimos no discutir y dejarle ganar su mini-guerra a cambio de que nos dejara en paz.

Discreción

Otro aspecto clave de la parte psicológica es intentar no llamar mucho la atención. Va a ser difícil no hacerlo pero, al menos, que sea lo menos posible. Renfe y su parroquia se olvidarán enseguida de que estamos ahí si encajamos bien el equipaje sin mucho jolgorio. Es un factor clave de normalización del transporte de bicis en el tren.

Consideraciones prácticas

Algunas pueden parecer obvias. Otras, no tanto…

El embalado requerido es relativamente sencillo, se puede hacer en 20 ó 30 minutos. Esto posibilita algo muy importante: hacerlo in-situ, en la estación, con lo que podemos usar la bici para desplazarnos hasta allí y llevar cómodamente el resto de nuestro equipaje (alforjas y tal). La bici, una vez embalada, deja de ser un vehículo útil y se convierte en un muerto intransportable. De ahí la importancia de poder hacer el embalado en el último momento.

Para un viaje largo (a partir de varias semanas), probablemente no merezca la pena cargar durante todo el trayecto con una funda para sólo usarla en el viaje de ida y/o en el de vuelta. En tal caso, se puede improvisar el embalado para el viaje de vuelta con algo que compremos (como el plástico recio de ferretería) o que apañemos pero perdemos el factor asepsia. Otra posible opción es enviar por correo o de alguna otra forma la funda al punto final del viaje. Para viajes de una semana o menos, que son la mayoría de los que vamos a hacer sin salir de la península, nuestra opción normal es llevarnos la funda encima, aunque sea peso muerto durante el pedaleo.

Usamos fundas específicas para bicis en versión básica: una simple funda de nailon recio, sin estructura, de forma rectangular y abierta por uno de los lados largos. Las únicas que hemos encontrado localmente (es decir, sin recurrir a internet) son del Decathlon. Las dos que tenemos pesan 365 y 555 gramos; aunque es el mismo producto, varía ligeramente la construcción según el año y la versión.

Las fundas que usamos no se cierran. Podríamos buscar unas que se cerraran completamente o añadirles un velcro o cremallera a las que tenemos. Como sólo las vamos a manipular nosotros/as, el riesgo de perder alguna pieza suelta es bajo y las hemos dejado como están.

Es importante que la bici sea un bulto compacto y sin piezas sueltas (especialmente, si la funda no se puede cerrar completamente). Usamos cinta plana con hebilla para unir las dos ruedas al resto de la bici. Con una cinta por bici debería bastar. Conviene llevar algún adhesivo (cinta de embalar o similar) por si hay alguna emergencia. Los pedales van mejor dentro de una alforja.

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Nótese la cinta plana que une las tres piezas (rueda, rueda y resto)

Si tenemos un pulpo (que, normalmente, llevamos de todas formas), lo usamos para abrazar el bulto, dándole apariencia más compacta.

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Paquete listo

Es fundamental que el bulto tenga un asa y que se pueda transportar colgado del hombro. Pensad que, aunque sea una distancia corta (llegar al andén y transitar por él), tendremos que cargar con la bici embalada y (a la vez) con el resto del equipaje. La bici pesa y, llevada en la mano, rozaría con el suelo, con lo que habría que transportarla izando a pulso, algo que requiere mucho esfuerzo. La mejor forma de llevarla es colgada del hombro, de forma que libre el suelo y, así, además, nos deje las manos libres para llevar el resto de bultos.

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Bicis al hombro (luego, al tren)

El asa se puede implementar con un lazo de cinta que pasamos alrededor de un elemento fijo de la bici; la barra del cuadro suele ser el mejor sitio, aunque dependerá de cada bici.

En resumen

Hasta que apareció la nueva normativa, la única forma de llevar bicis en trenes de Larga Distancia era en los servicios con literas o camas. La nueva normativa supone un salto adelante muy grande. Os animo a aprovecharla.

La nueva norma está muy bien pero sólo en la teoría. La práctica le va a la zaga, de forma que llevar bicis en Larga Distancia es ahora posible pero sigue sin ser fácil.

Las condiciones actuales hacen poco viable viajar con bicicletas para un grupo mínimamente grande. No voy a dar números de corte pero os podéis imaginar. Personalmente, nuestro record es 4. Pudimos viajar y no se hundió el mundo pero no resultó sencillo.

Es más que posible que esta normativa penda de un hilo fino, el de las sensibilidades a flor de piel cada vez que hay una bici en las proximidades. Por eso insisto en la importancia de cuidar al máximo las formas: discreción y buena pinta. Lleva una bici, siéntete como si llevaras unos palos de golf.

Para más información, el Petete de la intermodalidad bici-tren está en el blog Bicisaltren, de nuestra coordinadora ConBici; y, concretamente, en este artículo.


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Reunión con la Consejería de Transporte

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El día 19 de enero de 2016 tuvimos una reunión con el Consejero de Transporte, Vivienda e Infraestructuras, don Pedro Rollán, asistiendo también el Director Gerente del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, Juan Ignacio Merino.

Por parte de las entidades de la Mesa Nacional de la Bicicleta asistimos Carlos Núñez, de AMBE, Alfonso Triviño, de la ACP y Juan Merallo, de Pedalibre-ConBici.

En el Documento de Propuestas al Consejero de Transportes podéis ver lo que les presentamos. Decidimos tirar alto. Estamos cansados de pedir migajas y parches y hemos ido a por todas, a pedir una gestión integral de la movilidad, en la que esté incluida la bicicleta. De lo contrario seguirán avanzando los años y las legislaturas políticas y seguirá sin pasar nada o muy poco.

En primer lugar solicitamos una Ley de Movilidad Sostenible de la Comunidad de Madrid, a imagen y semejanza de la Comunidad Valenciana, Andalucía, Cataluña y el País Vasco. Les explicamos que se avanza poco (y a veces mal) si sólo se aplican medidas de estímulo hacia la bicicleta, que es necesario abordar la gestión de la demanda, en el ámbito de la movilidad, y darle una vuelta a los factores que generan los problemas para buscar soluciones de origen (disuadir del uso de los vehículos contaminantes, para entendernos).

Sobre este particular nos contestaron que lo tenían que pensar, pues supone decisiones de ámbitos superiores.

Les pedimos la creación de un ente de la bicicleta, que gestione, analice y coordine todo el caos normativo y de políticas públicas inconexas que hay en la Comunidad, proponiendo un departamento dentro del Consorcio Regional de Transportes, al estilo del “Transport for London” inglés. Hay que decir que el Consorcio es quien está ya haciendo algunas acciones que serán pronto inauguradas, relacionadas sobre todo con la intermodalidad, pero nuestra petición va más allá. Les solicitamos que este Ente haga también campañas de difusión de los beneficios de la bicicleta.

En el terreno de la intermodalidad les planteamos mejoras de la accesibilidad con la bicicleta en los trenes y estaciones de Cercanías, en los autobuses interurbanos, en Metro y aparcamientos para bicicletas en los intercambiadores. Sobre esto último parecen estar haciendo ya algo y es lo que presentarán en breve. Además nos comentan lo ya aparecido en prensa de que quieren integrar a las bicicletas públicas de la región con el abono de transporte, para lo que están ya en diálogo con varias de estas ciudades.

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Ahondamos en el ya consabido problema de la accesibilidad ciclista a las grandes ciudades y de las conexiones interurbanas, como el enlace Coslada-Avenida de Arcentales, además de reclamar el mantenimiento de la infraestructura existente. Nos ofrecemos para proponer soluciones para cualquiera de los casos, para lo que nos solicitan entrar a formar parte de un grupo de trabajo sobre el tema.

Reclamamos la asignación de parte de la red de carreteras como de uso frecuente por parte de ciclistas en fines de semana con reducción de la velocidad para los vehículos a motor, anunciándoles que el día anterior la DGT había publicado normativa en ese sentido.

Se solicitó que la Comunidad de Madrid fuera promocionada como destino de viajes cicloturistas y la incorporación de la cultura de la bicicleta en las empresas de la Comunidad.

La sensación general es de que se quieren hacer y ya se están haciendo algunas cosas  (lo que ya es un avance en comparación a lo que se había hecho hasta ahora), aunque aún muy tímidamente si las comparamos con algunas de las Comunidades Autonómas de nuestro país, donde hay una mayor planificación y ordenación general, que es a donde deberíamos intentar acabar apuntando y, esperemos, sea ese finalmente el camino.

Podéis ahondar más en nuestras propuestas mirando el documento completo.


Alvia 04087 rumbo a lo desconocido

  • ¿En el Alvia con la bici?- se le arquean las cejas- “No vas a poder subirla”.
  • Es una plegable- contesto, con una sonrisa recién estrenada, una sonrisa fresca, de 7:35. El informador informante de la oficina de información de la estación de Chamartín mueve a un lado y otro, con microgestos desaprobadores, mi comentario y quién sabe si, quizás, también mi sonrisa.

Marcho al andén 20 con ese ligero vértigo que cohabita, en el estómago, con mi frugal desayuno de 6:35. A medida que me aproximo al andén donde se encuentra el tren de alta velocidad, con destino Bilbao-San Sebastián-Irún, la atmósfera se torna más tétrica, dado que no hay mucha iluminación una vez se pasa la cafetería donde algunos viajeros toman su desayuno, relajadamente, ajenos a mi angustia y pasos inciertos. El acceso a las vías se encaja, oculto, en el ala derecho de la estación de ferrocarril, un lugar sórdido desde el que unas escaleras mecánicas descienden al infierno. Poca gente se aventura por estos parajes, y menos aún los que cogen esas escaleras vacías, hambrientas, que reclaman almas perdidas. Delante de mí una pareja arrastra sus cadenas, su equipaje: él, algunas maletas con ruedas, mientras que la espalda de ella sucumbe bajo el peso de la funda que, por sus dimensiones y forma, imagino guarda un chelo o contrabajo. “¿Una músico?” – susurro “, y yo un ciclista urbano… A ver quien tiene el alma más condenada… Si a ella no le ponen impedimentos, por el tamaño brutal de su instrumento musical”, reflexiono, acariciándome la barbilla ante el inesperado pareado “, ¿por qué habrían de ponérmelo a mí?” Pero mis palabras suenan huecas al caer golpeándose contra las paredes de mi laringe, produciendo un eco inquietante a medida que descienden: “a mí… a mí… a mí…” Cuando llegan al fondo, y se escucha el impacto acuoso, una determinación surge con ímpetu de mis perversas profundidades: La tomaré como rehén en caso de que me dificulten el paso al tren, la pondré a ella delante, la utilizaré como escudo, coraza argumento, aliada, lo que sea, con tal de establecer paralelismos disuasorios si los guardianes del infierno me niegan acceder al tren, dado que el tamaño de su instrumento -protegido en un brillante y curvilíneo estuche negro- dista poco del de mi querida Dahon Curve Mu plegable.

Al llegar al andén diviso la bestia blanca esperando ya, semiadormecida, sobre los raíles. Un suave ronroneo eléctrico vibra a lo largo de su cuerpo articulado. Una fila de condenados, con apenas fuerzas para sujetar los billetes en sus manos desvaídas, esperan cabizbajos su turno. El sonido de sus cadenas arrastrándose hacia el control rasga este silencio ignominioso y comienza a erizar el escaso vello de mis pantorrillas. “No esperaré a que vean una bicicleta”, me digo, anticipándome a mí mismo “. La mejor defensa es el ataque”. Quito las alforjas y pliego al máximo, como nunca, mi pequeña metalizada, sorprendiéndome lo reducida que puede llegar a quedar. Pasito a pasito me va llegando el turno. Un ser oscuro, alejado de la barrera de acceso, erguido junto a la bestia blanca, observa la comitiva de ánimas. Mi respiración se detiene cuando posa sobre mi equipaje sus ojos fríos. Mi corazón empieza a encabritarse cuando, llegado el momento en que he de mostrar mi billete a esa mano de uñas rojas –desde las que aún gotea sangre- y que sale de la ventanilla, rasgando las telarañas que la cubren, el ser oscuro se arranca hacia mí.

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“Aquí viene el golpe”, me digo, tensándome y sujetando con fuerza a mi pobre pequeña plegable, que aprieta su cuerpo asustado contra el mío a medida que el demoníaco interventor se aproxima a nosotros.

“La bicicleta ha de estar metida en una bolsa”. Escucho el susurro diabólico escaparse de los dientes maltrechos, mientras un dedo enfermizo, señala a mi pequeña. Un sonar de violines rasga la atmósfera y sus notas agudas quedan vibrando, suspendidas sobre nuestras cabezas. Los cuerpos de los condenados se petrifican y clavan su mirada en mí. El ser oscuro me observa desde sus ojos pustulentos bajo los que cuelgan bolsas de piel verdusca.

“No lo sabía”, añado, “, lo siento. Para la próxima vez lo tendré en cuenta. Muchas gracias”. Disparo humildad y cortesía mientras mis manos sudorosas continúan agarrotadas a mi pequeña temblorosa.

El ser maligno hace un imperceptible movimiento con su desproporcionada y deforme cabeza y se aparta apenas unos centímetros de mí, dejándome un estrecho paso franco. Con refrenada velocidad me dirijo al tren, sin mirar atrás, conteniendo la respiración.

Una vez en el vagón que me corresponde, mi Dahon me sonríe, varias gotas de grasa aún perlan su cuadro. Observo el modo en que los cables de sus frenos y cambio se relajan, se sueltan, a medida que la encajo en el hueco para equipaje del que dispone este ignominioso tren.DSCN1487

Al cabo de unos minutos, mi querida bicicleta duerme profundamente, acurrucada sobre sí misma en lo que, para ella, no deja de ser una posición fetal. Tras colocar las alforjas en la parrilla de la parte superior, me acomodo en mi asiento, suspiro y pongo los cascos. El “Lullabye” de los Cure comienza a tamborilear sólo para mí mientras el Alvia es engullido por el oscuro túnel…

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El color de la piel

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Había pasado demasiado tiempo encerrada en esa habitación, esa casa y esa ciudad. Se me habían dormido los sentidos sentada delante de la pantalla del ordenador día tras día. Empecé a darme cuenta un viernes o un sábado al despertarme y ver el brazo estirado delante de mis ojos. Vi que no tenía la marca del sol en sus pliegues, que la piel estaba blanca, tan blanca que no la reconocía y empecé a pensar si no habría estado dormida durante varios meses.

Todavía tirada en la cama vinieron a mí algunos recuerdos de episodios cicloturistas. El sol pegándome fuerte reflejado en las eternas aguas de Ruidera; aquel rizado viento soplando con fuerza en el Atlas marroquí, agrietando mi cara y nublando mis ojos, pero llenándome tanto de vida que creía estar en el centro del Universo; el agua milagrosa de una tormenta necesaria en el sur de Extremadura, con personas de toda condición dando saltos de alegría a mi alrededor; esas curvas de ensueño en el cañón de Añisclo, donde sentirse pequeño era lo natural ante la enormidad de la naturaleza. En cada ruta pasaban tantas cosas que no había memoria para tanto suceso.

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Cuando, con la ayuda del interventor, vi la bicicleta acomodada en el furgón del tren regional, empecé a sentir que ya había empezado mi ruta, que ese poder del tren moviéndose sobre las vías era como la fuerza del pedaleo. Acomodada en mi asiento cerraba los ojos y me podía ver subiendo y bajando las piernas con fuerza sobre unos imaginarios pedales ferroviarios. Todo el tren se movía con la fuerza de mis piernas, los paisajes corrían a los lados y la gente en los caminos me saludaba agitando las manos. Hasta que tocaba parar en una estación y, entonces, estiraba los brazos sobre el asiento delantero… quiero decir, sobre los frenos, y entonces el tren paraba, la gente descendía, unos se abrazaban y reían, otros se despedían y lloraban, pero todo el mundo estaba agradecido a ese tren que les llevaba.

Ya en ruta sobre mi bicicleta, buscando mi camino y esta primavera disfrazada de verano, las cosas se ven de otra manera: van mucho más despacio, ahora siento de verdad que no tengo prisa alguna, que todo ocurre a un ritmo insólito y que la vida se alarga como este camino serpenteante que me lleva a algún sitio perdido de estas montañas.

Llevo el sol a cuestas, pero el sol no lo sabe, él se deja caer sobre los bosques y las mesetas y qué idea tiene el sol que allí estoy yo llevándomelo a trozos, haciéndome sudar.

Había rogado que cayeran sólo chirimiris que me hicieran parar a preparar toda la parafernalia de plásticos, chubasqueros, bolsas y demás protecciones, que cuando las acabas de preparar ya no te sirven para nada porque, para entonces, lo ha dejado, se ha cansado de esperar a la tranquila cicloturista que se está inventando tormentas y charcos enormes. Pero el norte es otra cosa. Aquí las nubes te traen y te llevan sin preguntarte. De todos modos, pensar ahora en las lluvias es fantasear con el destino, porque este sol me muerde los hombros y me dibuja formas en la piel, que delatarán mi vestuario durante varias semanas.

Una vez más siento que el tiempo no existe, que los caminos te sugieren lugares que todavía no se han inventado y me dejo llevar por estas laderas, estos ríos y estos árboles.

Me tumbo en esta pradera de un verde inexplicable a recibir este sol que tanto me llena de vida.

Acurrucada por el sonido del arroyo me quedo dormida, dando descanso a mis fatigadas piernas, tan poco acostumbradas últimamente a las pedaladas, aunque éstas hayan sido discretas y tranquilas.

Sueño con viajes inalcanzables, como el de ir a China en bicicleta, siguiendo la ruta de Marco Polo, si es que dicha ruta es posible de seguir. O cruzar de norte a sur el continente americano, haciendo amigos por el camino y ganándome la vida haciendo chapuzas, enseñando idiomas o contando en las plazas de los pueblos de América Latina las historias que me hayan acontecido .

Me despierto molesta por un fuerte picor en la espalda. Me he quemado la piel al quedarme dormida al sol. El dolor es horrible y me avergüenzo de no haberlo previsto, pese a mi experiencia cicloturista.

Me tapo y continúo la ruta, en busca de algún pueblo con asistencia médica o farmacéutica donde me puedan curar. 

Se empieza a nublar rápidamente. Todo parece indicar que va a caer una tormenta. Empiezo a desesperar. Ya no voy disfrutando del paisaje, sólo busco ese lugar donde refugiarme de la lluvia y ser atendida de las quemaduras.

Empieza a llover con fuerza, pronto se va a hacer de noche y, para acabar de arreglarlo todo, acabo de pinchar.

Estoy en medio de la nada, con el agua de lluvia cayéndome por todos lados, sin apenas comida, con la espalda quemada, con una rueda pinchada y empezando a anochecer. Dejo la bici a un lado, me siento sobre un tronco caído y me echo a llorar. Las lágrimas se las llevan los goterones de agua que caen de las hojas de los árboles, vencidos por la lluvia y el viento.

De pronto siento unas manos que me cogen del brazo muy lentamente, levanto la cabeza y veo una aldeana que me sonríe y me abraza. Siento como desaparecen los dolores, la lluvia y hasta la melancolía. Me coge de la mano y me pide que le siga, llevándome a una pequeña casa con un maravilloso fuego donde me ofrece comida, agua caliente para lavarme y un ungüento para la espalda.

 

Dije una vez en una tertulia de viajes que el dios de los cicloturistas te lo quita todo para luego poder dártelo todo y no puedo sino pensar que es totalmente cierto.

Aquí, durmiendo en este camastro, todavía frescos los ecos de mi conversación con Rosa, la aldeana, con el sonido del fuego de leña que va poco a poco muriendo, con esta sensación de que la vida es un maravilloso viaje por las sensaciones y los recuerdos, no puedo dejar de pensar que mi servidor de correo de internet va a reventar de mensajes recibidos y que no pienso volver para mirarlos. Que los únicos mensajes que voy a leer son los de los mapas que me acompañan, los de los pájaros, los de las montañas, los de las nubes y los de las arrugas en la piel de las gentes que encuentre en el camino.