Cuando los deseos huyen

Los aldeanos, sombrero de paja, mejillas redondas, enrojecidas por un sol borracho de polvo, sudor y tierra, cogen agua del caño limpio y brillante del manantial, a las afueras del pueblo. A su lado, las furgonetas, con las puertas traseras abiertas, muestran los bidones de plástico vacíos que esperan pacientemente su turno para ser llenados. Me acerco a los hombres con los míos de la bici … Continúa leyendo Cuando los deseos huyen

Carta al conductor que me pitó tres veces en la subida de Campoamor

Ya se notaba desde el inicio de la cuesta que, con tu vrrrruuuum vrruuuum, tenías algo que decirme. Yo seguía a mi ritmo de bici, dejándote a mi izquierda todo el espacio que podía por si hubieras sido una moto u otro vehículo pequeño pero no, no cabías. No puedo ni quiero tomar el riesgo de acercarme más a la fila de coches aparcados a mi … Continúa leyendo Carta al conductor que me pitó tres veces en la subida de Campoamor

Rumbo a Hita (ka)

Otro relato antiguo, pero al que tengo gran cariño. Algunos de sus aspectos despiertan mi sonrisa (ciertas reflexiones), desvinculado como estoy ya de ellos, otros, sin embargo, se mantienen vigentes: su poesía.   Las puertas responden, inquietas, al silbato del tren. Se cierran y la maquinaria empieza a piafar. Rumbo a Hita(ca). Sentados, tras acoplar nuestras bicicletas, nosotros, compañeros de Ulises abordamos, a medida que … Continúa leyendo Rumbo a Hita (ka)

¿Cómo descubriste la bici urbana?

  Hace unos día, cuando acudí a un acto organizado por la Plataforma Madrid en Transporte Público entablé conversación con Alberto, un ciclista habitual que me contó cómo descubrió la bicicleta: Hace unos 4 años, estando en Nueva York de visita turística, viajando en autobús, se le ocurrió preguntar a una neoyorquina qué haría ella si disponía de 3 días libres para visitar la ciudad. … Continúa leyendo ¿Cómo descubriste la bici urbana?

Un fragor lejanamente cercano

He aquí un relato que escribí hace ya mucho, mucho tiempo, en una galaxia lejana… La Vía Verde de la Sierra va tiñéndose de gris, las nubes se deslizan sobre nuestras cabezas y dejan caer pequeñas gotas, apenas visibles, sobre los chubasqueros, las alforjas, los guantes con los que agarramos el manillar. Entramos en uno de los treinta túneles con los que esta vía – … Continúa leyendo Un fragor lejanamente cercano

Ave, César, los que van a pedalear (y perder el tren) te saludan

La mañana es fresquita cuando bajo orgulloso, pedaleando, Bravo Murillo. Es temprano aún, no hay muchos coches. Intensa sensación de libertad en un asfalto tomado por asalto, calles a las que mis ruedas van arrancando el sueño. Me emociona ir camino de Atocha sabiendo que, en breve (pobre iluso) estaré cogiendo un tren que me llevará al lugar donde comenzaremos la Vía de la Plata. … Continúa leyendo Ave, César, los que van a pedalear (y perder el tren) te saludan